El proyecto contempló la instalación de redes mediante un sistema de trabajo basado en prearmados en superficie, sistemas de tensores e infraestructura especializada, complementado con robótica submarina para el posicionamiento, control y verificación de las maniobras.
Esta metodología permite reducir la exposición de las personas a tareas de mayor riesgo, optimizar los tiempos de ejecución y mejorar el control y la calidad de las instalaciones.
La implementación de Smart Nets en el centro Graffer representa el resultado de un proceso de ingeniería, pruebas en terreno y trabajo colaborativo, consolidando una nueva forma de abordar la instalación de redes y proyectando su aplicación en futuros centros de cultivo.